Es la de un hombre que está leyendo un libro. Lógicamente, siempre en la misma página. La lectura parece
interesarle.

Dibujo: Carolina Pérez
|
Sólo es el decorado de la puerta de entrada de la casa de mis abuelos. Mi papá dice que no hagamos ruido, que se va a distraer. Mi hermano y yo le hacemos caso. ¿Qué hará por las noches? ¿Seguirá siempre en la misma página?
|
Le pedimos a papá que nos cuente esa historia. La que sabe la estatua. Él nos sonríe. Después de todo es la casa de sus padres. Él creció viendo la estatua leer.Â
Y empieza a contarnos un cuento interminable que noche a noche va ir cambiando para que tenga
continuidad.
Â
Los cuentos nos despiertan más que hacernos
dormir. No podemos dejar de preguntarnos cómo sabe tantas cosas. Y mi papá sonríe porque él va inventando historias de un personaje
aventurero. A la noche le pedimos más aventuras. Y la noche se hace más blanda y más
entretenida. |

Dibujo: Carolina Pérez
|
Aunque nos cueste dormirnos después, nos quedamos pensando si será verdad que la estatua le susurra esas historias. Y si secretamente cambia de página cuando nadie la ve.Â
Â