AMB Guillermo Osuna  El
chofer de un midibús de la ruta 634 fue asesinado de un balazo en la frente. Â Â Â Â Â Â Â Â Â Fue
identificado el cuerpo de Jaime Hernández Suárez, de 25 años de edad, Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â Â
Una vez más, choferes del transporte urbano enlutan aÂ
una familia tapatía. Â
    Miro a lo lejos entre los espejismos
del calor :33 Ruta Miravalle. Comienzo a arremolinarme entre la gente.
Intento saltarme algunos lugares de la fila. Recibo algunos empujones
discretos pero con mis indiscretos logro colocarme a una mejor posición
de asalto. Llega rugiendo la máquina. El humo negro deja una cola de dragónÂ
japonés danzando entre los automóviles. Se detiene. Bufa impaciente mientras
una pared humana comienza a moverse en la puerta.  Bajan y
suben, suben y bajan, se mezclan los   Decidí
caminar unas cuadras en sentido contrario para tomarlo con menos gente. Se
acerca con la mitad del cupo. Sonrío triunfante. Con una suerte que el idiota
ni se detiene. �Chinga tu madre! se estrella mi grito en los
vidrios posteriores acompañado de las monedas que traía en la mano.
Corro más cuadras por si pensaba detenerse el ofendido y para aventajar a los
demás. Ahora si viene el desgraciado vomitando gente. Lo toma por sorpresa el
alto, retaco al niño de los chicles en un mínimo agujero y me trepo, me
pego, me amago, me aferro, entierro las uñas y los dientes. Soy una rémora
urbana pegada a las aletas (espejo retrovisor, salpicadera, limpiabrisas)
del tiburón del transporte público.     Más adelante piso los escalones resbalosos con verduras tiradas.  Entro y me reciben las luces azules de los frascos de Nivea y la Virgen de Guadalupe colgada frente al volante. Pago y deposita las monedas en la cajita de madera con unas torres como las de la Catedral.    La
palanca de velocidades tiene una tarántula encapsulada y meÂ
pregunto: ¿Para que sirve el botón rojo que esta a un lado?. ¿Cuántas
velocidades tiene?. Â Â �Recórranse!. �Recórranse! . Atrás están
las cocas y Gloria Trevi. A ver compa, pásale no me dejas ver.Â
Intento avanzar al interior pero el pasillo es tan hermético como el
entendimiento del chofer. Ándele señora muévale . Abre su boca de
pocos dientes para regañarme: Si le urge joven, �brínquele!. Y se pone
en posición de chinchilegua. A
que abuelita. No se hizo esperar el pellizco. Decido remar entre el
fango para adentrarme más en la jungla. Commmmmmmmpermiso mamacita. �Pelado!
. Una cachetada más a la cuenta. Pero valió la pena. Me detengo y me
cuelgo del pasamanos observando el letrero de bajada. Saco mi marcador y le
agrego algo de mi inspiración: La bajada “de calzones” es porÂ
atrás. Llegamos a otra parada y algunos suben por la puerta
trasera. Sacan un billete y lo envían por CorreoExpressInterno. Lo pasa por
favor Lo pasa por favor Lo pasa por favor. Agarro el
billete, lo guardo y mando mi boleto  Mientras espero mi próxima jaula móvil, pienso que ya es necesario un mejor transporte. Alucino hacia la solución: debería ser algo más cómodo, ni tan grande ni tan pequeño, así, medianón. De color cremita o café pa que luzca. Que no contamine, que se mueva rápido, es más, algo de lujo: �Puro Mercedes Benz.! . Simón. Se vale soñar.  |
 |