El Sol pensaba que la Luna estaba siempre acompañada, siempre con sus amigas las
estrellas, y la Luna siempre pensaba que el Sol era hermoso siempre alumbrando el hermoso cielo y no estaba con un cielo siempre
oscuro.
Pero así los habían hecho uno que veía a los hombres en el día y la otra que cuidaba el sueño de los mismos en la
noche, cada uno tenía su función y era así como funcionaban las cosas...
Una vez hace mucho tiempo el Sol le dijo a la Luna para cambiar y encontrarse, estaban aburridos de hacer siempre lo mismo y no sabían como poder hacer
esto, entonces el Sol le dijo a la Luna:
-Encuéntrame mañana y trataremos de cambiar de lugar.
Dibujo y animación Francisco A.
Villarreal
Y así lo hicieron la Luna fue a buscar al Sol pensando en poder así iluminar el día y el Sol pensando así encontrarse rodeado de
estrellas.
Los dos pensaban que era la solución perfecta pensaban corregir así las cosas, ese pequeño error.
Pero las cosas no funcionaron como ellos pensaron, la Noche se dio cuenta de lo que pasaba y se fue a buscar a la Luna para preguntarle qué era lo que pensaban
hacer.
Cuando se encontraron lo que pasó fue que la Noche los alcanzó a ellos y el Cielo se oscureció
totalmente, la Luna no pudo alumbrar a los hombres y el Sol no pudo estar rodeado de las
estrellas, ni uno ni otro consiguió lo que pretendía.
Se dieron cuenta que habían cometido un error y se separaron inmediatamente pero tanto el Día como la Noche no dejaron que esto quede allí
solamente, decidieron que se tenían que acordar de esto, así que de allí en adelante cada cierto tiempo se encuentran el Sol y la Luna, y vuelve a pasar lo
mismo. Ocurre un eclipse.
Como se habían quedado tristes el Sol y la Luna los perdonaron y dejaron que en el eclipse se forme un hermoso aro de luz alrededor de la luna y los hombres se alegraron mucho de poder ver un espectáculo tan
hermoso.