CRONO Y EL VIAJE
Angeles Charlyne
I
Cuando trenzas mi pelo
y descargas en m�
las tijeras del deseo
se desarma un mundo,
estrictamente ordenado,
y como si fuera un puzzle,
me comienzas a pensar�
de a pedacitos�
entre tus manos�
II
Ayer fue el instante�
cuando los relojes
escupieron su saliva atragantada
y las valijas de puertas cerradas
cedieron paso a la desnudez�
III
Tiempo
para desmara�ar las sombras,
secar heridas
y descubrir el dibujo
en la espalda de una mujer.
IV
El hombre golpea con sed�
y la casa h�meda emerge blanda�
V
Y repto sobre ti�
con la lengua �vida,
roja y encendida,
desempolvando el aire,
en la noche de fusibles quemados.
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