EL VICIO DE TOCARTE 

Sergio Preto 

 

Apenas empezaba a despuntar tímida mi barba cuando te conocí. Quedé prendado a tu silueta y a tu voz, aprendí a deleitarme en tus curvas y me hice diestro en acariciarte. Tu voz me pedía suavemente que no parara, que no apartara mis manos de ti, que no te abandonara fría y sola en tu ataúd.

Por mucho tiempo fuiste mi único refugio a las tribulaciones, mi compañera incondicional. Noche tras noche nos fundíamos en nuestra obra, hasta que se hacia muy tarde o las voces de mis padres fuera de mi cuarto clamaban porque se apagara nuestra pasión.

Me has dado tantas satisfacciones, alegrías, viajes y aplausos que jamás podré dejarte. Mis manos se estremecerían deseosas de posarse nuevamente sobre ti, y con suavidad hacer salir de tu boca esos dulces y melodiosos sonidos. 

Y es algo extraño, pero cuando te tengo en mis brazos me siento Dios, doy vida y voz a la madera inerte y al frió acero; sintiendo como palpitas al roce de mis dedos.

Ahora he crecido, y mis obligaciones me demandan un tiempo que antes era sólo tuyo. Pero cada vez que puedo, y el cansancio no me vence, mis manos tímidas coloco sobre ti y recuerdo los viejos tiempos.

Si bien no te he sido del todo fiel, y al querer diversificarme he buscado otras fuentes de lo que tu me das, siempre ocuparás el lugar de honor, mi querida Guitarra, noble instrumento en donde cabalgan mis musas.

 

 

Logo3.jpg (1650 bytes)

Artesanos - Escritores - Escultores - Fotógrafos - Pintores - Misceláneas - Parvulario - Graffiti  

Villa Sabina - Gacetilla - Libro de Visitas - Concursos y Eventos - Enlaces - Contáctenos

Ediciones Anteriores:
Artesanos - Escritores - Escultores - Fotógrafos - Pintores - Misceláneas - Parvulario

Copyright © 2000/2007 cayomecenas.com - Todos los derechos reservados.

Â