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LARGO MOMENTO
Lisandro
González
El Quijote
cubierto
por trenzas de humo.
La osamenta del monte
acude como el llanto,
sobre el borde de la soledad.
Alguien quiere partir,
partir toda su pena.
Pero asoma el caminoÂ
y Sancho no aparece.
(Del libro:Â Â “Esta música abanica cualquier corazón”)
DIFÍCIL DETENER EL DÍA
Lisandro
González
Atardecía.
Como otras veces,
como demasiadas veces.
Nada parecía poder detener
este sol.
Ya sólo resta
un ciego sonido de lumbres.
La boca del cielo
se cierra
y solo, un rastrojo de las sombras.
El encrespado batido de luces
se pierde
en un atardecer violeta.
Esta música
abanica
cualquier corazón.
(Del libro:Â “Esta música abanica cualquier corazón”)
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