EL RETRATO
Modesto
García
Mirando
este retrato, de una mujer desnuda,
obra reconocida de afamado pintor
Se ve tan parecida que, no me cabe duda,
recuerda a cierta amante que me entrego su amor.
Al
verla en esa pose, como una estatua muda,
noto en su cabellera que le adorna una flor
y mucho me impresiona, perdonen que lo aluda,
que nada le cubría su sexo sin pudor.
Y
es posible por celo, tal vez por despecho
de saberla distante, ya ausente de mi lecho,
o acaso en gesto inútil en defender su honor.
 En
un momento dado, sin que nadie me viera,
aquella íntima parte que amante ella me diera,
sin que
el pintor supiera... ¡la cubrí con la flor!
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