Esta es la
historia de un riachuelo que deseaba convertirse en un gran río.
Un día en conversación con una piedra a esta preguntó: señora piedra
¿cómo puedo hacer para convertirme en un gran río?
Muy fácil le contestó: lo que tienes que hacer es confiar en los
hombrecillos de escarcha y ellos te ayudarán.
Se lo pensó un poco… decidió que lo intentaría.
A la mañana siguiente cuando aparecieron los hombrecillos de escarcha
brillando en sus colores, el riachuelo les pidió que lo ayudaran. Te
vamos a ayudar pero debes seguirnos sin vacilar y debes atravesar las
siete regiones.
De esta manera comenzó él su viaje por lugares nunca vistos, cada día
se sentía mas maravillado, recorrieron pueblos de frutas con lagos
de miel y montañas de azúcar.
Después de mucho andar, se detuvo para ver cuanto había crecido ¡mucho
había crecido! Pero sabia que crecería aun más, no podía detenerse,
debía seguir hasta unirse al gran río… que se encontraba en la última
región… el gran océano.