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Te invito a navegar por lo convexoÂ
las velas ondeando a nuestra espaldaÂ
y juntos estrenar el nuevo nexoÂ
fluyendo por mis rías de esmeraldaÂ
Te ofrezco los sonrojos de mi plexoÂ
la risa que atempera en noche caldaÂ
la estela que refluye en lo inconexoÂ
buscando en tu ribera la luz gualdaÂ
Te pido la palabra y los latidosÂ
del tiempo que nos quede en privilegioÂ
buscando en el cajón de los sonidosÂ
el verbo donde muere lo mudanoÂ
y hacer de nuestros sueños florilegioÂ
con trozos extraídos del arcano |
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Resbalo caminando por la calleÂ
y siento que una mano me levantaÂ
me agarra suavemente por el talleÂ
y luego me conduce a una volanta.Â
Al trote muy ligero por un valleÂ
me lleva convocando mi tarantaÂ
y el cielo tormentoso en su restalleÂ
sacude el horizonte en su carpanta.Â
Las fauces del silencio me trituranÂ
al tiempo que en un lago me sumerjenÂ
helechos caminantes que devoran.Â
Las aguas de su río me saturanÂ
y al pie de la montaña donde emerjenÂ
los rostros de otras vidas se transfloran.
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