LA EMPANADA Tere Casas  Micaela jugaba en el patio con su nueva muñeca Pirulica que los
Reyes le habían dejado.Â
Estaban las dos sentadas en las sillitas que tenían grandes flores
verdes pintadas en ellas.Â
Cada flor tenia ojitos y boquita y hacían una alegre morisqueta.Â
Estaban las dos tomando el té, pero ambas sentían hambre.Â
El problema era que mamá no estaba aun en la cocina y
ellas no podían esperar mucho tiempo más.Â
Así que la nena se fue a ver que encontraba por allá.Â
Y revisando se topo con un platón lleno de ricas empanadas, gorditas,
rellenas de diferentes guisos salados y dulces y rebozadas con abundante azúcar.Â
De pronto se convirtieron en brazos unos y otros en piernas, largas y flacuchas. La nena se sorprendió. Dejó las tijeras y vio como de repente la empanada … zas... Salía corriendo... Sin parar atravesó la sala, entró en la cocina y se sentó en el platón de las empanadas. Sorprendidas, Micaela y Pirulica, se quedaron sin merendar!!!!  |
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