DOCILIDAD Y REBELDIA
Marcelo D. Ferrer
El destino tiene dos maneras de herirnos :
neg�ndose a nuestros deseos... o cumpliendo los de �l.
Sin embargo, podemos rehusar a aceptarlo tal y como se nos presenta.
Desde aquellos primeros d�as de la raz�n,
he sido un espectador de la vida.
A veces mirando al mundo girar desde mi d�cil pesadumbre pueblerina...
Tantas otras, observ�ndolo desde el lugar reservado a las �guilas;
elocuente, transgresor, actor o simplemente un sensible so�ador...
Sin embargo,
cuando vuelvo al pasado trayendo recuerdos a mi mente vaga,
solo llegan hasta ella los momentos de audacia...
con alg�n esfuerzo logro capturar la chatura rutinaria.
Con todo, de cada cosa aprend� algo...
Todo conspir�! Vista, raz�n y omisi�n...
para construir la persona que soy.
Me modelaron del sutil modo que tienen los artistas desde sus dones,
o a golpes de chocar con las formas
con que los paradigmas modelan las razones...
Del modo en que viv�,
del modo en que siga viviendo
y del modo en que alg�n d�a muera,
seguir� pensando que ese es el sentido de mi vida,
a veces la docilidad, a veces la rebeld�a.
Pero si por los errores y aciertos cometidos,
pudiera llevarme al m�s all� un trozo de ac�,
elegir�a el amor y el odio,
porque ambos, como la docilidad y la rebeld�a,
ser�n mis extremos en vida.
En ese viaje final pondr�a ...
de un lado a la persona que hice feliz
hasta los huesos con mi hidalgu�a.
Del otro,
a quien mortifiqu� en lo profundo del alma con mi cobard�a.
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