Escucho a oscuras los silencios que has dejado,
tan fr�os y azulados que se antojan irreales.
Silencios que de noche parecen desiguales,
silencios alejados, como ecos del pasado.
Escucho a solas los compases que hoy no tocas,
parecen tristes olas, que a�oran sus luceros.
Noche-nueva oscura, de semblantes insinceros,
quebrantas mi cordura y los sue�os desenfocas.
Escucho en la noche tus matices inaudibles,
redobles que son broche de m�gicas canciones;
sonidos de anta�o, hoy regresan impasibles.
Escucho en mis recuerdos rogarte mil perdones,
y respondes sin palabras, palabras terribles,
palabras que no saben que t� eres todas mis razones.
|
|
En los oc�anos de la mentira,
donde apenas alcanza la mirada,
se encuentra una nave extraviada,
repleta de almas a la deriva.
El peque�o Hadmed ya no respira,
y su madre llora desconsolada.
Ojos tibios y expresi�n helada�
apenas una l�grima escondida.
Tragedias griegas en el desayuno,
noticias que no hablan de nosotros:
huevos fritos con bacon y un zumo.
Laderas verdes, caballos y potros�
Por nacer en el lugar oportuno,
casi olvido que soy como los otros.
|