EL DIA MAGICO DE CRISTINA
Para mi Cristina querida

Inés Guruceaga

Cristina era una niña muy, pero muy linda. Tenía una cabellera de color castaño, brillante y lisa. Su mamá siempre la peinaba con lazos de colores que combinaban con su ropa. 
Un día su madrina la llamó por teléfono antes de que se fuera para el colegio
- Mi niña linda, “feliz cumpleaños”, te tengo una sorpresa.
- ¿Qué es? ¿Qué es?
- No te lo puedo decir ahora. Espérame al mediodía que yo te busco.
La madrina se puso a pensar a donde la llevaría mientras daba vueltas a una mesa, hasta que dio un salto y exclamó: “¡Ya sé!” Llamó corriendo por teléfono a un restaurante y habló con el cocinero:
- Muy buenos días señor, hoy es el cumpleaños de mi ahijada y quería que fuera un día MUUUUUUY especial para ella. ¿Tiene usted…? - Y le dijo algo en secreto. 
- Si señora, todo eso lo tenemos, no se preocupe. 
La madrina fue por ella. Cuando se montó en el carro, la abrazó y la besó. 
- ¡Feliz Cumpleaños, mi niña querida! Acabas de entrar en el día mágico de Cristina.
-¿En el día mágico de Cristina? 
Desconfiada la miraba de reojo: “¿Qué será lo que me tiene escondido?”
- Pero dime aunque sea un poquito. ¡Anda, dime! - Estaba curiosísima.
La madrina se reía mientras manejaba en zigzag.
- Tranquila, mi niña, ya vamos a llegar.
- ¿Pero, cuánto falta? 
La calle se transformó en un frondoso túnel de árboles salpicado de margaritas y trinitarias de muchos colores.
- ¡Llegamos! 
Al entrar, Cristina quedó boquiabierta.
- ¡¡Guaooooooo, maaaaaaadrina! ¡Te botaste! ¡Esto si está fino! 
El restaurante era un jardín con un árbol gigante en el medio. En cada rama había una mesa de troncos con sus bancos. Se subía por una escalera de cuerdas y se bajaba por unos toboganes en espiral.
Tarzan las recibió:
- ¡Bienvenida y feliz cumpleaños Cristina!
- ¿Cómo sabe mi nombre? ¿Cómo sabe que es mi cumpleaños? 
Tarzan le guiñó el ojo a la madrina y se rieron cómplices. Con un aplauso hizo aparecer una resplandeciente corona dorada, la cual se la puso en la cabeza. 
- Para la invitada de honor.
- ¿Para mí?- No salía de su asombro. Se sentía como una reina.
Emocionada trepó por la escalera. Todos los que estaban comiendo la felicitaban: 
- ¡Feliz Cumpleaños! ¡Feliz Cumpleaños!
Sonrojada por la pena se subió a toda velocidad hasta su mesa. Su
madrina trataba de seguirla pero se le enredó un pie en una cuerda y quedó
guindada boca abajo. Corrieron a ayudarla y entre diez personas, la levantaron con sumo cuidado. Después de enderezarse los pantalones y peinarse, llegó hasta la mesa.

Se acercó un mesonero vestido de gorila y les preguntó: ¿Qué va a tomar la cumpleañera?
- Por favor, yo quiero una limonada. 
¿Y usted, señora?
- Lo mismo que ella, muchas gracias.
Se quedaron fascinadas cuando vieron al gorila agarrado de una liana con la bandeja en la otra mano. Desde el aire les lanzó la bandeja a la mesa y las bebidas quedaron justo frente a ellas.
- ¿Viste lo que hizo, madrina? Fíjate, las limonadas son rosadas. Vienen con tres bombas, una amarilla, una roja y otra plateada. ¡Mis colores favoritos!
El gorila les dijo: 
- Ya les traigo más sorpresas.
- Madrina, ¿Más sorpresas? 
- ¿Este sitio estará hechizado? – y se reía. 
- Yo creo que sí.
Al rato se asustaron con el rugido de un león. Una voz ronca anunció:
“A comer.” Apareció una cesta colgante con unas canastas de pollo y unas conchas de coco rellenas de ensalada. Cristina gritó:
- ¡Qué divino! ¡Mira madrina!, ¡Hmm, ensalada de aguacate con palmito! ¡Es mi preferida! ¡Me encanta! Pero, ¿cómo sabe el cocinero lo que a mi me gusta?
- Mi niña querida, lo que pasa es que es un adivino y te esperaba.
- ¿Me esperaba?
- Sí, Cristi todo es posible en tu cumpleaños. ¿Te fijaste en las botellas donde vienen el aceite y el vinagre?
- Son la figura de una cebra y una jirafa.
- Tus animales más queridos. ¿no?
- Seguro se lo dijiste, madrina.
- No, mi niña, es la primera vez que vengo aquí.
Al terminar de comer, el gorila le dijo: 
- Mamá pantera te preparó un postre especial para ti. No hay como los dulces de mamá pantera. Una mariposa azul le revoloteó en el oído que tu dulce favorito era el quesillo.
- ¡Es verdad! ¿Pero… la cocinera es una pantera de verdad?
En ese momento, Cristina sintió el roce de una piel sedosa, se asomó
debajo de la mesa y no vio a nadie. “¿Habrá sido ella?” 
Conversaban sobre lo ocurrido cuando todo se puso oscuro y de pronto, unas chispeantes bengalas iluminaron el lugar. El gorila se balanceaba en una liana con un centellante plato, mientras varios chimpancés lo seguían cantando “cumpleaños feliz”. Entonces, todos en el restaurante, se unieron al grupo:

“ Cumpleaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaños feeeeeeeeeeeeeeeeeeeliz!!!!!

Justo antes de la última estrofa, cayó el quesillo frente a ella e inmediatamente pidió un deseo y se apresuró a soplar las velas. Siguiendo la tradición, dio un grito, agarró la cuchara llena y se la metió en la boca. Era exquisito:
- Madrina, estoy segura que lo hizo una pantera.
- Yo también.
Cristina estaba tan distraída que no se dio cuenta que una guacamaya con plumas azules y amarillas llegó por detrás.
- Pruaaaa, pruaaaa, me contaron que hoy era tu cumpleaños. ¿Es verdad eso?
Ella se volteó y empezó a saltar en el banco.
- ¡No lo puedo creer! ¡Tantas cosas mágicas! ¡Tantas cosas mágicas! 
- Pruaaaaa, pruaaaaa ¿Quieres volar conmigo? Pruaaa, pruaaaa. 
Todas las personas en el restaurante aplaudían.
- Por favor madrina, déjame ir. 
- Claro que si, mi niña querida.
La guacamaya, por seguridad, le amarró a la cintura una cuerda. Volaron y volaron y volaron hasta que se cansaron. 
- ¡Finísimo, madrina! 
Terminando de almorzar, la mesa se abrió y se deslizaron por el tobogán directo a la calle. Cristina vio que el restaurante por fuera era diferente, parecido a todos los que conocía. 
Madrina entremos otra vez. Es que no lo puedo creer. Adentro todo fue increíble. Regresemos.
- La magia es lo que tú quieres que sea y nunca dudes de ella. El hechizo de los cumpleaños siempre perdura. 
- ¡Es que fue un día demasiado mágico! ¡Vamos a contárselo a mis hermanos!


 

Logo3.jpg (1650 bytes)
Artesanos - Escritores - Escultores - Fotógrafos - Pintores -  Misceláneas - Parvulario - Graffiti
Villa Sabina - Gacetilla - Libro de Visitas - Concursos y Eventos - Enlaces - Contáctenos
Ediciones Anteriores 
Artesanos - Escritores - Escultores - Fotógrafos - Pintores - Misceláneas - Parvulario
Copyright © 2000/2007  cayomecenas.com  - Todos los derechos reservados.