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LA LUZ DEL POETA
Susana Clara Hernández
Cual testimonio de vida
viene bañado de luz
con sus ojos perplejosÂ
caminado sin prisa
y parpadeando algún poema
en su memoria
su sombra se recorta
melancólica
y es él
y su mundo de plumas
cansado de amputaciones
que estalla
y acomete su mente
con el polvo sacrílego del caminoÂ
Arrasado de ilusión
sigue siendo fuego
que sobrevive y llega
mientras sale el sol
con su corazón rojo
frenéticoÂ
amante
perseguido de sueños
y con su madera de genio
desliza sobre la tierra seca
el crepitar armónico de sus palabras.Â
Y ENTONCES EL DOLOR
Susana Clara Hernández
El dolor encoge la razón
la ignora
la desprecia
y desintegra paso a paso
su unidad en mil pedazos
a borbotones brota indefenso
el dolor del dolor
hecho de puñales
y sangre
con el sabor de la nada
apretado en el estómago
se anuda
anochece acorralado
hunde su sable corroído
hasta el rostro de mármol
y supremoÂ
terrible
malévolo
torrente fatal de miseria
se levanta desheredado
impío
ya recortada su dictaduraÂ
atroz
contra el horizonte vacío.
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