José Raúl Capablanca nació el 19 de noviembre de 1888 en La Habana, Cuba. Fue el segundo hijo de un oficial del ejército al que le gustaba el ajedrez. El pequeño aprendió de verlo
jugar.
El padre lo inscribió con muy pocos años en el Club Central de Ajedrez de Cuba, donde tuvieron queapilar libros en una silla para que alcanzara la mesa y el
tablero.
En 1901 batió al campeón cubano, Juan Corzo.
En 1906 jugó simultáneas con el Dr. Emanuel Lasker y ganó su partida
individual.
Ilustración: Carolina PérezÂ
Animación: Francisco Villarreal
Para 1908 el desafío era mayor. Ya se había trasladado a los Estados
Unidos, donde enfrentó al campeón de ese país, Frank Marshall. Fueron juegos tipo relámpago, pero el joven Capablanca iba preparando el camino para
enfrentarlo. Al año siguiente, y con sólo veinte años lo venció por 8 a 1 (con 14 partidas
empatadas).
En 1911 participó del torneo de San Sebastián. Era uno de los más prestigiosos de la época y había que acudir mediante invitación. Frank Marshall lo recomendó, pero algunas voces se alzaron en su contra. El jugador Nimzovitch se burló de un rival sin
antecedentes. Capablanca no sólo lo venció en la primera ronda, sino que además gano el
torneo.
El ajedrez todavía no era profesional. Se tomaba con mucha seriedad pero era considerado amateur. Â
El gobierno cubano decidió darle un puesto como diplomático, totalmente simbólico, lo cual permitió a Capablanca viajar por el mundo representando a su país. El título del cargo era: Embajador extraordinario plenipotenciario general del gobierno de Cuba. De esa manera pudo costear sus
viajes. Sus actuaciones en Europa siempre fueron con récord de
espectadores.
En 1914 se celebró el gran torneo de San Petersburgo. Capablanca quedó segundo, pero por una diferencia mínima (de medio punto). El zar Nicolás en persona lo nombró "Gran Maestro". Ya para entonces se ubicaba entre los cinco mejores del
mundo.
En 1921 debía competir por el título mundial. El campeón era todavía el Dr. Lasker, un viejo conocido que prefería "conceder" el cetro. Sin embargo, hubo presiones para que se enfrentaran. El desafío se llevó a cabo en La Habana. A pesar de haberse pactado 30 partidas, Lasker se retiró a las catorce por motivos de salud.Â
Capablanca se convirtió en el nuevo campeón mundial, título que mantuvo hasta 1927. En ese año lo venció el Dr. Alekhine, un verdadero estudioso del tema. El mundo del ajedrez había cambiado mucho. De a poco se avanzaba hacia el
profesionalismo.
Capablanca fue un jugador extraordinario. Su récord es el de haber perdido sólo 36 juegos de 567. Entre 1916 y 1924 tuvo una sola derrota. Lo más curioso es que no tenía un tablero de ajedrez en su casa. Prefería ir al Manhattan Chess Club de Nueva York, donde practicaba, aún en su tiempo libre. Allí murió, en 1942, mientras analizaba una
partida.