Octubre
tiene, entre otras cosas, la magia de
los paraísos floridos, con esa fragancia que siempre me resultó dulzona y
embriagadora; ese aroma que viene a mi recuerdo mezclado con tu perfume...
mejor dicho: no viene a mi recuerdo, siempre estas allí. Por mas que lo
hubiera querido, jamás te fuiste.
Nunca pude volver a caminar tu calle porque sin vos no lo hubiera soportado,
pero jamás olvidé tu voz en tu peculiar manera de llamarme, ni tu risa
volando al aire cuando el amor te emborrachaba de alegría, ni tus ojos
de singular contraste con tus sienes plateadas.
Nunca pude hablar de vos sin que me ahogue el llanto, aun ahora... a tantos años.
A pesar de que mis manos temblaron, construyeron, lucharon, recorrieron...
acariciaron... acunaron... jamás, sábelo bien, jamás olvidaron la seda de
tu pelo y el calor de tus manos fuertes... tus hermosas manos... esas manos
que hacían vibrar las cuerdas de una guitarra para cantarme. Esas manos que
me hicieron sentir que, tomada de ellas, nada malo podía ocurrirme.
Aquellos paraísos... y esas noches cálidas de tu música, una copa,
cigarrillos compartidos y de maravillosos códigos íntimos que regían
nuestro amor.. Todo tan vívido y tan doloroso todavía...
También fueron idas de jazmines que no faltaron en tu mano cuando venias a mí
en las tardes del verano, exageradamente solicito: jazmines porque me gustaban
a mi y rosas, porque te gustaban a vos. ¡Cuantos perfumes para mis recuerdos!
Yo supe lo que era sentir que me ahogaba en tus brazos de tanto amor ....demasiado
maravilloso y sublime para ser real... Te hubiera seguido hasta el confín del
mundo si me lo hubieras pedido... pero no...
Desde aquel día en que mas que una perdida sufrí un desgarro y tuve que
arrastrarme tratando de sobrevivir a eso... una parte de mi murió
irremediablemente. Un año de mi vida se escurrió sin que pueda decir
que hice... simplemente... no se que llenaba los días de mi infierno.Â
Lentamente... todo se fue calmando... tu fantasma dejó de perseguirme... pero
yo sé que siempre estás... Me lo dice ese pequeño dolor que a veces me
visita... tu perfume, que tercamente me persigue...
Amor: aún no puedo caminar tu calle... sin vos... sin vos no puedo soportarlo....
sé que voy a llevarte
conmigo en el camino final, cuando marche en pos del reencuentro. Yo sé
que vas a esperarme. Ya ves por que Octubre... Octubre tiene tu nombre...