Nido
1991
Oleo sobre tela
25" x 30"
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Julio
nace en la provincia de Col�n, Panam� en 1942.
Julio estudia particularmente bajo la
direcci�n del escultor paname�o Francisco Cebamanos Pr�mola. Ha expuesto particularmente desde 1969 en
exposiciones individuales y colectivas tanto nacionales como
internacionales. Sus obras
permanecen en galer�as y museos de Panam�, Centroam�rica, y Estados
Unidos entre otros pa�ses. Durante
su larga trayectoria ha sido galardonado con muchos premios como El B�ho
de Oro, Primer Premio portada INTEL, Pintor del A�o-Beduvel entre otros.
Actualmente se dedica completamente a la pintura ecologista
protegiendo de manera personal la naturaleza y su medio ambiente, d�ndole
realce a las aves y su colorido.
"Las calidades expresivas de Julio Shebelut act�an como un
imperativo categ�rico: nos invitan acuciosamente a ser participes
indirectos o a definirnos. No
se puede ser neutral. La
naturaleza exterior ha sido el alimento primigenio del artista, y quiz�s-en
un principio-le interesan m�s las fuerzas creativas de la misma que los
fen�menos por ella generados. Es
en esta correspondencia donde aspira integrarse a tales fuerzas, de modo
que, a trav�s de �l, la naturaleza pueda generar fen�menos nuevos,
nuevas realidades y nuevos mundos.
Shebelut
se convierte, por as� decirlo, en un protector o defensor ecologista al
lanzarnos su c�digo est�tico.
Pero hay algo m�s all� de ello.
Me refiero a la sugesti�n de su sabidur�a t�cnica o a su
magistral despliegue de procedimientos expresivos.
Y es oportuno anotar una gran capacidad y necesidad de cambio, en s�
y sobre si mismo. El ha
quemado etapas e iniciado otras capaces de conmover y promover tremendos
choques an�micos. Incluso
escapa de su acostumbrada proyecci�n del cuadro al crear la presencia
obsesiva de sus protagonistas -quietos o en movimiento-en asombroso
primeros planos; o cuando no liberado un tanto de su ambici�n realista,
los hace emerger de fondos abstractos, algo que de por s� propone
urgentes premisas de originalidad.
Otros de sus hallazgos que adquieren carta de legitimidad son sus torsos
femeninos que parecen flotar o hundirse en una superficie apretada, densa
y gr�vida. Los mismos se
pueden acompa�ar de Guardianes Er�ticos, es decir, los animalillos
emplumados cuyo decisivo toque est� en el s�mbolo.
Por cierto nos parecen insinuaciones: Leda y el Cisne, solo
que esta vez la esposa de T�ndaro no es seducida por Zeus en forma de
cisne sino, en forma de gorri�n alucinado.
La riqueza expresiva que trae consigo la pintura de esta �ltima
inquietada etapa de est�tica de Julio Shebelut, es algo m�s all� de los
tucanes y los b�hos, m�s all� de los incendios y los eclipses, m�s all�
de los cuerpos de mujer y los plum�feros seres; se trata de alguien que a
la vuelta de alg�n recodo de su camino art�stico ha descubierto, hoy por
hoy, un extraordinario mundo de creaci�n, el cual entra�a cierta
catarsis, cierto aire purificador que acusa una concreta maquinaci�n del
hombre por salvar el entorno natural y sus criaturas, y desde luego, una
moralizadora servidumbre art�stica".
Luis
Xavier Collado
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