Había una vez en el campo
una casita chica, pero muy bonita, donde vivía una niña llamada María. Sus
padres Manuel y Andrea eran muy pobres, apenas les alcanzaba el dinero para
pagarle el colegio a María, pero a pesar de todo eso, era una familia muy
humilde y feliz.
María tenía muchos amigos, una se llamaba Mariela, la otra Estefani y Fernando.
Ellos a su vez querían mucho a María. Después de salir del colegio, se cambiaba
de ropa y se iba a jugar al cerro con sus amigos, pero un día sus amigos no
pudieron acompañarla y tuvo que ir sola.
Cuando María llegó al cerro empezó a recoger flores para hacer un ramo. De
pronto sintió un ruido y le dio mucho miedo. Cuando miró se dio cuenta de que
era un ángel. La niña se le acercó y le pregunto: ¿Cómo te llamas? él le
contesto: "José", luego María le preguntó cuál era el motivo de que él estuviera
ahí y el le dijo: "Porque tu eres mi nieta"; ¿Yo, tu nieta? le contestó la niña,
pero si mi mamá nunca me habló de ti, lo que él respondió: "es que tu mama le
daba pena hablar de mí" y la niña le dijo: entonces… ¡tú eres mi abuelito! Si
María ¡yo soy tu abuelito!, pero no vine solamente a verte, sino que tengo que
entregarte algo. ¿Qué es? Le dijo la niña y él respondió: Toma, es una medalla
que te protegerá siempre y ya es muy tarde y me tengo que ir. ¡Espera abuelito!....
No te vayas sin despedirte de mí... Chao nietita, te quiero mucho. Chao abuelito,
pero regresa pronto...
Después de ese encuentro, María le contó a su mamá y a sus amigos lo que le
había sucedido y les mostró la medalla que le dio su abuelito. De pronto la niña
se dio cuenta que el medallón era su abuelito y que siempre la iba a proteger.
Así María y su familia vivieron felices para siempre.
5to. Año
Básico
Escuela Gabriela Mistral
G-425 La Retuca
Corporación Municipal de Educación de Quilpué
Región de Valparaíso