Puesto que algunos de vosotros no sabr�is que es eso de la
�baldosa de los deseos�, as� es que si ten�is un poquit�n de paciencia, os lo
voy a aclarar lo mejor que pueda.
Primero os voy a explicar quienes son los peque�os enanitos invisibles que hay
en todas las casas, pues estos son precisamente los responsables de mantener el
secreto de la baldosa de los deseos que hay en casi todas las casas.
Digo en casi todas, pues estas baldosas se encuentran solamente en las casas de
las personas que tienen ilusiones por conseguir cosas con alg�n esfuerzo, por lo
tanto no os molest�is en buscar la baldosa de los deseos en las casas de las
personas muy ricas, pues estas consiguen sus deseos sin ning�n esfuerzo y por lo
tanto no las necesitan.
Bueno, vayamos al grano, os estaba hablando de los peque�os enanitos invisibles
que hay en todas las casas. Estos viven tambi�n en las casas de los ricos, as�
que en esto no hay distinci�n entre ninguna clase social y lo mismo est�n
viviendo en las casas de la gente mas pobre y humilde, que en los palacios de
los reyes.
Aunque vosotros no los hay�is visto nunca, est�n por todas partes y son bastante
revoltosos y enredadores.
Se divierten a su manera escondiendo nuestras cosas y por supuesto son los
responsables de que muchas veces no encontremos las cosas que acabamos de dejar
en un sitio y luego no est�n donde nosotros cre�amos haberlas colocado.
Por ejemplo, si la abuela no encuentra las gafas por ninguna parte, es porque
los enanitos invisibles se las han cogido y cambiado del lugar en que ella las
dej�, as� es que la abuela busca las gafas por todo el sal�n y resulta que al
cabo de muchas vueltas luego aparecen junto al tel�fono del pasillo.
Si veis que el abuelo se vuelve loco buscando el tel�fono m�vil que hab�a dejado
(seg�n dice �l), encima de un entrepa�o del mueble-librer�a del sal�n, ver�is
que al cabo de mucho rato de buscar, al final lo va a encontrar en la mesilla
del dormitorio o en cualquier otro lugar, que ser� a donde lo habr�n trasladado
los enanitos invisibles.
Otras veces os habr� ocurrido que est�is buscando las zapatillas que os hab�is
quitado junto a la alfombra y resulta que aparecen en otra habitaci�n por arte
de magia. Bueno, pues todas estas desapariciones y traslados de lugar, los
realizan los enanitos invisibles, que son unos juguetones y se lo pasan en
grande viendo como las personas nos volvemos locos buscando las cosas perdidas.
Son unos granujillas sin mala intenci�n, pero que a veces nos gustar�a que nos
dejaran en paz y no se divirtieran a nuestra costa.
No os quepa la menor duda de que ellos
son los responsables de que los chupetes de Raquel se escondan en los
sitios mas inesperados y luego aparezcan al d�a siguiente, si es que
aparecen, pues algunas veces ha ocurrido que se han perdido cosas y
resulta que las hemos encontrado muchos meses mas tarde y cuando ya no
las necesit�bamos.
Bueno, pues estos enanitos revoltosos, tambi�n hacen cosas buenas para
nosotros, pues son los encargados de recoger nuestros deseos y
guardarlos para que se cumplan mas adelante.
Si por ejemplo en alg�n momento de vuestra vida expres�is un deseo que
os gustar�a ver realizado, como por ejemplo conseguir alguna cosa que os
guste mucho, los enanitos invisibles se encargan de recoger vuestro
deseo y llevarlo a esconder a la baldosa de los deseos, para que se
quede all� esperando a verse realizado mas adelante.
Dibujo: Carolina E. P�rez.
Animaci�n: Francisco A. Villarreal
La baldosa de los deseos puede estar en cualquier lugar de
vuestra casa, por supuesto siempre dentro de la casa y es un lugar secreto que
solo conocen los enanitos invisibles. A veces resulta ser una baldosa de un
pasillo; otras veces puede ser una baldosa del cuarto de ba�o o de la cocina,
pero ya os digo que no os molest�is en buscarla pues es un secreto secret�simo
que solo conocen los enanitos invisibles y no la vais a encontrar aunque
estuvieseis buscando toda la vida.
All� se van guardando todos los deseos de las personas que habitan en la casa y
de vez en cuando, los enanitos invisibles se acuerdan de sacar alg�n deseo de
los que est�n all� guardados y con su magia hacen que las ilusiones de las
personas se conviertan en realidad.
Por eso es muy conveniente que, cuando tengamos la ilusi�n de tener alguna cosa
que nos gustar�a alcanzar, no solo lo tengamos en nuestro pensamiento, sino que
lo expresemos en voz alta a los dem�s, para que as� lo escuchen tambi�n los
enanitos invisibles y lo guarden en la baldosa de los deseos.
Hacedlo as� y ver�is como, si hemos sido buenos, obedientes y trabajadores, en
la mayor�a de las ocasiones se cumplir�n nuestros deseos.